La fascitis plantar es una de las afecciones más comunes y dolorosas que cualquier persona puede padecer. Consiste en la inflamación de la fascia plantar, que es el tejido elástico que se ubica desde el talón hasta los dedos del pie, y se encarga de absorber el impacto y proteger el arco plantar en cada paso.

Si esta estructura se sobrecarga, pueden aparecer pequeños desgarros que ocasionan un dolor agudo y punzante, y suele ser más doloroso al dar los primeros pasos al despertar. Pero esto no tiene que ser un problema que afecte la calidad de vida de la persona. De hecho, existen algunos tips que pueden prevenir este dolor de manera exitosa.

Usar el calzado adecuado

Los pies absorben el impacto del peso corporal en cada paso. Si estos se resguardan en un calzado deficiente, la fascia plantar se ve en la necesidad de realizar un esfuerzo adicional, muchas veces superior a su capacidad. Por ello, se recomienda el uso de calzado adecuado; esto no siempre implica que sea el más costoso, pero debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Soporte de arco plantar. Evite en la medida de lo posible el uso de calzado totalmente plano, como las bailarinas, sandalias delgadas o zapatillas de lona sin estructura. El calzado debe estar en línea con la curva natural del pie y así poder distribuir la presión de manera uniforme.
  • Amortiguación en el talón. Contar con una suela capaz de absorber impactos que reduzca la tensión que se dirige directamente hacia el talón y los dedos del pie (puntera). También debe existir una ligera diferencia, solo unos milímetros, entre el talón y la puntera.
  • Flexibilidad en el lugar correcto. Realice una sencilla prueba. El zapato se debe doblar en la zona de los dedos, que es donde el pie se flexiona al caminar; pero debe mantener la rigidez en la parte media de la suela, lo que evita la desestabilización del arco.

Es importante mencionar que, si la persona tiene una pisada con un hundimiento hacia adentro, lo que se conoce como pronación, o un arco demasiado pronunciado, debe acudir a Vital Salud para ser evaluado por un especialista e indicar si es necesario el uso de plantillas personalizadas.

Estirar gemelos y el tendón de Aquiles

La parte posterior de la pierna y la planta del pie tienen una conexión mecánica directa, que consiste en la unión de los músculos de las pantorrillas, que son los gemelos y el sóleo; se unen al talón por medio del tendón de Aquiles, y este a su vez se conecta con la fascia plantar.

Entonces, cuando los gemelos están tensos o acortados, suelen tirar del tendón de Aquiles, lo que da inicio a una tensión continua y excesiva de la fascia plantar en cada paso. Por esta razón, flexibilizar la pantorrilla es una de las mejores acciones a tomar para evitar la inflamación.

Si desea estirar los gemelos de manera adecuada, puede probar con estas opciones:

  • Estiramientos en la pared. Se debe colocar de pie frente a una pared y apoyar las manos en ella. Desplazar una pierna hacia atrás, manteniendo el talón apoyado en el suelo y la rodilla recta. Desplace la cadera con suavidad hacia adelante hasta sentir el estiramiento en la pantorrilla. Procure mantener esta posición al menos durante 30 segundos y repita la operación con la otra pierna. Realice 3 series.
  • Estiramiento en escalón. Coloque la punta del pie en el borde de un escalón y deje caer el talón con suavidad hacia abajo con su propio peso corporal. Mantenga esta postura durante 30 segundos. Este es un ejercicio para realizar al final del día, porque ayuda a liberar la tensión acumulada durante toda la jornada.

Ejercicios para fortalecer y liberar el pie

Para fortalecer los músculos internos del pie y la fascia elástica, no se necesita de mucho tiempo ni de equipos costosos. Puede realizar algunos ejercicios sencillos que puede realizar en cualquier momento del día, por ejemplo, mientras ve la televisión:

  • Liberación con ayuda de una pelota. Requiere de una pelota rígida, como las que se usan para practicar golf o tenis, y la coloca debajo de la planta del pie para hacerla rodar desde el talón hasta la base de los dedos, aplicando un poco de presión. Si llega a encontrar algún punto sensible, se sugiere mantener la presión ahí durante algunos segundos. De esta manera se oxigena el tejido y se deshacen las tensiones.
  • Recoger la toalla con los dedos. Debe extender una toalla pequeña en el suelo y colocar el pie sobre ella para comenzar a hacer movimientos exclusivamente con los dedos e intentar arrugar la toalla. Este sencillo movimiento fortalece la musculatura del pie, lo que mejora la estabilidad del arco. Puede realizar dos o tres series de 10 repeticiones en cada pie.
  • Estiramiento de los dedos. Se debe sentar y tomar los dedos del pie con la mano y llevarlos con suavidad hacia atrás, hacia la espinilla. Va a sentir cómo la planta del pie se estira. Intente mantener esta tensión durante unos 15 segundos en cada pie. Si realiza este estiramiento antes de levantarse de la cama, el dolor de los primeros pasos de la mañana se reducirá notablemente.

Progreso gradual de la gestión de carga

Los tejidos conectivos son aquellos que, como su nombre lo indica, conectan, sostienen y separan diferentes estructuras del cuerpo, y la fascia plantar corresponde a este tipo de tejidos, y se adaptan a los estímulos con menor rapidez que los músculos. Por ello, una de las principales causas de la fascitis plantar es que la persona incrementó el esfuerzo de una manera abrupta, como comenzar a trabajar 8 horas de pie, que antes no lo hacía y el cuerpo no estaba acostumbrado.

Para evitar que la fascia plantar colapse por estos excesos, se recomienda aplicar la regla de la progresión gradual, en la medida de lo posible:

  • La regla del 10%. Si corre o camina como entrenamiento, procure que el incremento semanal del volumen de kilómetros o de tiempo no exceda el 10% de la semana anterior.
  • Alterne superficies. Si está empezando a correr, combine el asfalto con terrenos más blandos, como pistas de tierra o césped, para darle un respiro a las articulaciones y tejidos.
  • Esté atento a cualquier señal de alerta. Un dolor leve o rigidez incómoda en el talón que desaparece después de calentar es un aviso de parte de su cuerpo para indicar que está muy cerca de su límite de tolerancia a la carga. Ante estos casos, lo ideal es reducir la intensidad y así evitar que se convierta en una lesión crónica.

La fascia plantar es una estructura muy resistente; sin embargo, como cualquier otra parte del cuerpo, tiene un límite de tolerancia, y cuando este es excedido, surge ese dolor punzante que se conoce como fascitis plantar. Para evitar esta dolencia, es importante reconocer que no se soluciona en un solo día; es necesario adoptar una serie de hábitos para proteger los pies, como la elección de un calzado adecuado, realizar algunos sencillos ejercicios para mantener el tejido en óptimas condiciones y respetar los tiempos de adaptación del cuerpo ante las actividades físicas y sus requerimientos.

Los pies son los responsables de sostener todo su mundo. Dedicarles un poco de atención y cuidado es, sin duda, la mejor inversión que puede hacer para mimar esa parte de su cuerpo y que le pueda seguir llevando donde usted quiera ir y sin dolor.

 

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